Winston Churchil
Winston Churchill, personaje camaléonico, pragmático a la vez que idealista, hijo de la alta sociedad victoriana que defendería hasta su muerte, a pesar del sufrimiento que esa forma de ver la vida le produjo en su infancia. Excelente orador a pesar de sufrir un defecto de dicción nunca corregido, con escasa formación intelectual en su infancia, logró superar esa carencia con un afán extraordinario por la lectura. Logró galvanizar al pueblo británico en sus horas más bajas hasta convertirlas en su mejor momento. Su enorme ego le enfrentaría a numerosas figuras británicas pero, sin embargo, logró liderar un equipo vencedor en los momentos más críticos, al saber rodearse de las personas adecuadas. Buen conocedor de los entresijos de la política internacional, supo leer muy bien la situación europea, y acaso mundial, en los años treinta y cuarenta. Cometió graves errores a lo largo de su larga carrera política, pero aprendería de la mayoría de ellos y casi siempre tendría una segunda oportunidad.