Don Felipe de Austria. El príncipe negro
1576, desde Marraquech a la corte de Felipe II. La historia olvidada de Muley Xeque, el infante marroquí que abandonó el Magreb y abrazó el cristianismo.
Dos mundos, dos nombres, dos religiones.
A finales del siglo XVI, en un mundo fracturado por la fe y el acero, un hombre caminó sobre la frontera de dos universos irreconciliables. Muley Xeque, príncipe marroquí y heredero de un trono disputado, se ve empujado al exilio por las sangrientas luchas dinásticas del Magreb en una huida desesperada que lo llevará hasta el corazón del Imperio español.
Bajo el sol de Andújar y frente a la mirada de la Virgen de la Cabeza, el destino de Muley dio un vuelco irreversible. Convencido de haber recibido una señal mariana, el príncipe renunció al islam para abrazar la cruz. Este acto, convertido en una magistral pieza de ajedrez político por Felipe II, culminó en un bautizo de Estado en El Escorial. Apadrinado por el propio monarca, el príncipe renació como don Felipe de Austria, el Príncipe Negro.
A través de esta biografía novelada, recorremos los salones de la cortey el exilio italiano de un hombre de espíritu atormentado que cruzó su vida con gigantes como Lope de Vega, Cervantes o el papa Paulo V. En una España que dictaba la expulsión de los moriscos y miraba con sospecha a los conversos, don Felipe luchó por mantener su dignidad frete al acecho de la Inquisición.
Esta es el retrato de un hombre que lo pedió todo para encontrarse a sí mismo en una patria ajena; un relato sobre la identidad, el poder y la fe en una época donde ser diferente era el mayor de los peligros.