Una vez había un pueblo
La buena literatura (infantil) fascina a los niños de cualquier edad, a unos porque les descubre vivencias desconocidas, casi exóticas, a otros, al desatarles la nostalgia de un pasado que todavía anida en su memoria.
Este álbum es casi un informe etnográfico expuesto sin afectación, con desenvoltura literaria y derrochando sentido del humor.
Tal vez sea la primera y más hermosa voz de alarma sobre una España que ya se estaba vaciando.