Carlos Albert. Hacia lo desconocido

Autor:
Torre, Alfonso de la
Editorial:
Calambur
ISBN
9788409490530
Idioma
Español
Fecha de Publicación
2023
Nº de páginas
226
Formato
Tapa dura
Disponibilidad:
Disponibilidad inmediata
50,00€

Puede decirse que mis comienzos en el mundo del arte surgieron de una manera inesperada cuando decidí matricularme en la Facultad de Bellas Artes, un tanto desdeñosamente, para descubrir con gran sorpresa la capacidad expresiva que me brindaba el dibujo y la escultura. Con ellos, comencé una andadura realmente apasionante, llena de retos y satisfacciones que aún hoy, veinte años después, continúo recorriendo con la naturalidad de quien deja que las cosas necesarias sucedan sin más. Tras las primeras esculturas, los collages surgieron como herramientas complementarias con las que analizar y resolver cuestiones propias del proceso creativo. Después, cobraron un sentido más elevado, convirtiéndose en obras por sí mismas con las que disfruto enormemente, ensoñando espacios tridimensionales plenos próximos a la esencia escultórica, pero con la frescura que conlleva la fugacidad del gesto. Creo que esa aproximación a lo pictórico, junto con la liberación que supuso asimilar la relatividad de algunos conceptos ambiguos, como el tiempo o la perdurabilidad de los materiales, dieron lugar de forma definitiva, en 2019, a la incorporación del color en algunas obras escultóricas, convirtiéndose en un potente elemento transformador dentro del lenguaje implícito a mi trabajo. ¿Qué será lo siguiente? Nadie lo sabe. Vivimos tiempos cambiantes, pero tengo la certeza de querer seguir caminando, crecer con coherencia y sin miedo, con la apertura de quien quiere descubrir las verdaderas cosas que están por llegar. Todos tenemos algo que contar, pero solo los artistas consiguen expresarlo desde un lenguaje propio. Llámense poesía, música, escultura... o cual sea la manera de comunicar esa intimidad, sumergirse en ello supone un esfuerzo para el creador, en la medida de las dificultades que entraña cada disciplina, sus procesos técnicos y, muy especialmente, de cuanto profundo sea lo que se quiere expresar. Por mi parte, esa aspiración consiste en la búsqueda como respuesta a un sinfín de interrogantes que pueblan el camino. En él, algunas luces se desvelan fugaces y las obras surgen como señales indicadoras del lugar hacia dónde dirigir los pasos. Es entonces cuando el arte materializa el pensamiento y se convierte en una expresión del espíritu, acercándonos a lo místico desde la esperanza para seguir caminando siempre. Aunque sea hacia lo desconocido.